La crisis del transporte público en el área metropolitana de Resistencia sumó un nuevo capítulo este miércoles, cuando la empresa Microbús, actualmente en concurso de acreedores, notificó la suspensión de 26 de sus trabajadores por un período de 15 días, sin goce de haberes.
Según el documento remitido a los empleados, la medida se fundamenta en una caída de más del 20% en la demanda de pasajeros durante los primeros meses de 2026, agravada por la situación económica del país y la imposibilidad de cubrir los costos operativos, incluso tras la reciente actualización tarifaria.
El secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Raúl Abraham, expresó su preocupación por el impacto de la decisión: “Es una situación que da miedo, terror, todo lo que está pasando”, afirmó. Abraham recordó que desde el año pasado el sector viene atravesando conflictos salariales y aseguró que se están tomando medidas para asistir a los trabajadores afectados y responder las cartas documento recibidas.
La crisis, además, incluye denuncias por vandalismo a las unidades, como rotura de lunetas y la utilización de “miguelitos” en las calles, que según las empresas tienen un carácter “predeterminado” para afectar la prestación del servicio.
El dirigente gremial vinculó el deterioro del transporte público con la situación económica general y el impacto en los usuarios. “El boleto pasó de $1.300 a $1.885, y la gente no lo va a poder pagar. Hay mucha desocupación y los salarios están por debajo de la línea de pobreza”, señaló, alertando también sobre el aumento de alternativas informales de transporte, muchas veces con condiciones de seguridad precarias.
La medida afecta a cerca de 30 empleados y constituye uno de los primeros pasos formales dentro del concurso de acreedores de empresas que concentran cerca del 35% del sistema de transporte en la región. Abraham adelantó que la UTA mantendrá instancias de diálogo con la empresa para intentar revertir las suspensiones y aseguró que cualquier eventual cambio de operador deberá respetar la antigüedad y categoría laboral de los choferes.
Mientras tanto, la incertidumbre crece entre los trabajadores y los usuarios del transporte público, dejando en evidencia la fragilidad del sistema en el área metropolitana de Resistencia.
